¿Cómo encontramos el camino intermedio para satisfacer las necesidades del cuerpo sin convertirnos en su esclavo? Encontrar esta “vía intermedia” tendrá que ver con trabajar en el cerebro a cargo del bienestar del cuerpo, el centro instintivo. Además, dado que nuestras necesidades corporales son recurrentes, satisfacer esas necesidades es habitual. Para mantener la conciencia atendiendo nuestras necesidades corporales, tendremos que desarrollar disciplinas en torno a los hábitos en nuestro centro instintivo.