Las ramas que cortamos cuando podamos las vides no son fundamentalmente malas, solo son contraproducentes si nuestro objetivo es producir uvas robustas. Si reducimos el crecimiento natural de una vid en esta época del año, redirigiremos la energía que la planta normalmente destinaría al crecimiento excesivo y la canalizaremos hacia la flor y la fruta. Éste es el propósito de la poda; éste es el trabajo de marzo.

La misma disciplina debe aplicarse al microcosmos: si esperamos aumentar su producción de conciencia, debemos redirigir su distribución natural de energía. “Podemos ‘recordarnos a nosotros mismos’ sólo si poseemos la energía para ‘recordarnos a nosotros mismos’. La energía se gasta principalmente en emociones innecesarias y desagradables, en la expectativa de cosas desagradables, posibles e imposibles, en mal humor, en la prisa innecesaria, nerviosismo, irritabilidad, imaginación, soñar despierto, etc.”, dice George Gurdjieff. Si no tuviéramos el objetivo de recordarnos a nosotros mismos, si no intentásemos producir vino robusto, podríamos permitirnos la negatividad y el soñar despierto. Podría permitirse que las ramas de nuestra psicología giren en direcciones excéntricas, caprichosas e incluso grotescas sin consecuencias. Pero después de haber formulado el objetivo de Ser de una manera personal y significativa, como hicimos durante el trabajo de enero, ahora estamos obligados a discriminar mejor cómo asignar nuestros recursos.

“La energía se desperdicia en el trabajo equivocado de los centros, en la tensión innecesaria de los músculos fuera de proporción del trabajo logrado, en la charla perpetua que absorbe una enorme cantidad de energía, en el ‘interés’ continuo en cosas que suceden a nuestro alrededor o a otras personas y que de hecho no tienen ningún interés, en el constante desperdicio de la fuerza de ‘atención’, y así sucesivamente”, continúa Gurdjieff.

Ver nuestros hábitos como pérdida de energía los coloca bajo una luz menos personal. Me vuelvo irritable, no porque sea una mala persona, sino porque tengo demasiada energía sin usar. Albergo preocupaciones, no porque sea una persona ansiosa, sino porque tengo demasiada energía sin usar. Me complazco en soñar despierto, no por ser una persona poco práctica sino porque tengo demasiada energía sin utilizar. Para lograr recordarme más a mi mismo — más frecuente, duradera y profundamente — estas pérdidas deberán ser evitadas. Siendo que empiezo el día con acumuladores reabastecidos, estas pérdidas deberán ser observadas y contenidas especialmente al comienzo de mi día. Si he conquistado mi mañana, eso será un buen comienzo y estableceré un estándar mejor para el resto de mi día.

Vamos entonces a ingresar al trabajo de marzo conquistando el comienzo de nuestros días. Observa la primera hora de tu día. ¿Cuáles son las pérdidas a través de las cuales tus acumuladores renovados acostumbran agotarse ?¿Qué pasa si haces un esfuerzo atento para contenerlas? Comparte tus observaciones a continuación.