Conciencia


La publicación de la semana pasada sobre "dar un regalo a la conciencia" nos regresa a la base de esta enseñanza. La pirámide del "Ser" apunta hacia el cambio de conciencia. Solo alteramos las funciones en la medida en que afectan la conciencia. Es por eso que debemos establecer la diferencia entre la conciencia y las funciones. Ese es el objetivo del tutorial de esta semana. Describe los tres parámetros con las cuales se puede medir la conciencia: frecuencia, duración y profundidad. Y establece un objetivo para aumentar la frecuencia de nuestra conciencia mediante el uso del timbre de nuestro teléfono como un despertador para recordarnos a "Ser".

Los cuatro centros inferiores (Parte I)


Esta enseñanza divide nuestros pensamientos, emociones, movimientos y sensaciones en cuatro grupos bien definidos, cada uno de los cuales es controlado por una mente o “centro” separado. En esta clase vamos a explorar estos cuatro centros, su ubicación en el microcosmos, sus peculiaridades y su velocidad de acción. Vamos a superponer estos centros sobre una imagen del Juicio Final según lo ilustra un icono ruso, para ver su relación con nuestro propósito de "Ser," y entender cómo el cuerpo físico se relaciona con el cuerpo astral. Y usaremos el nuevo conocimiento de nuestro microcosmos para observar los muchos 'yoes' de modo más inteligente, separándolos del 'Yo' real y asignándoselos a cada uno de los cuatro centros inferiores.

Los cuatro centros inferiores (Parte II)


En el primer tutorial sobre los cuatro centros inferiores, presentamos que el Microcosmos tiene cuatro cerebros que controlan todas sus funciones ordinarias. En este tutorial profundizaremos en cada centro y examinaremos sus partes en función del nivel de atención con el que trabajan. Como apoyo visual, utilizaremos la baraja española y asignaremos cada uno de los cuatro divisiones a los cuatro centros inferiores. Dentro de cada división, Sotas, Reinas y Reyes designarán cada parte de ese centro. Veremos cómo, para funcionar correctamente, las partes de un centro deben colaborar. Y terminaremos por establecer un objetivo para observar en nosotros mismos las diferentes partes de nuestros cuatro centros inferiores.